
Europa en un mundo inestable
En una época de alta inestabilidad en la que el orden mundial se está reestructurando, donde las amenazas híbridas se están multiplicando y las alianzas son cada vez más volubles y menos firmes, los actores de la sociedad internacional deben afianzar su posición estratégica para mejorar su capacidad de intervención y su voz en este nuevo orden que se está creando.
En este contexto, los países europeos deben dar un paso adelante en su autonomía estratégica, que reduzca dependencias de terceros actores, de tal manera que sus decisiones sean los más independientes posible. De no avanzar en esta dinámica la relevancia e importancia del bloque comunitario quedará relegada a una mera zona de influencia de otras potencias mundiales.
La defensa europea ante el bloqueo institucional.
La UE debe buscar la unidad en su política exterior y de defensa. Sin embargo, sigue anclada en obstáculos derivados de su idiosincrasia y construcción. En este artículo nos centraremos en la toma de decisiones en el seno de las instituciones de la Unión.
Siendo la UE un gigante en su desarrollo económico y social, y habiendo mostrado un gran avance en su diplomacia con la figura del Alto Representante y del Servicio Europeo de Acción Exterior sigue suspendiendo en la creación de una fuerza militar y una defensa verdaderamente común. Decía Hillary Clinton, entonces Secretaria de Estado de Estados Unidos, que era necesario utilizar las tres D’s para una correcta ejecución de la política norteamericana[1] y, por lo tanto, la UE debe centrar sus esfuerzos en reforzar aquella por la que ahora mismo es más débil, esto es la Defensa.
La política de defensa de la UE, integrada en la Política Exterior y de Seguridad Común (PESC), tiene como objetivo la definición progresiva de una política común de defensa de la UE. Ésta conducirá a una defensa común una vez que el Consejo Europeo lo haya decidido por unanimidad(artículo 42.2 del Tratado de Lisboa)[2]. Por lo tanto, la definitiva definición de una defensa común queda en manos del Consejo Europeo.
Lo que esto implica es que se trata de un objetivo de máximos que depende en gran medida de las decisiones de los EM y de su voluntad, que siguen velando por sus intereses nacionales y sin ceder esta parcela de soberanía a las instituciones comunes. Podemos reseñar que estamos ante un avance complejo, dificultado por tratarse de negociaciones a 27 en las que la visión común sigue siendo una asignatura pendiente. No obstante, es un avance para el que la UE no tiene elección si quiere seguir siendo relevante.
Pero este avance se ve limitado y dificultado por la propia configuración de la UE, cuando señala que será la regla de la unanimidad la que va a regir las decisiones en este desarrollo de la Europa de la Defensa. Una unanimidad que se convierte en una negociación multilateral entre 27, en el que cada uno intenta imponer su visión estratégica y aprovechar el momento para obtener intereses propios. Hablamos pues, de una política de carácter intergubernamental en el que la visión estatal prima sobre la paneuropea y en la que la falta de voluntad política ha impedido un mayor avance como han demostrado el fracaso de la Comunidad Europea de Defensa[3], proyecto de defensa europea de la década de 1950 que nunca vio la luz,o las competencias que asumió la Unión Europea Occidental, organización de defensa europea que quedó relegada tras la figura más importante de la OTAN[4].
Por lo tanto, la política de defensa europea está atrapada en la unanimidad, en la posibilidad de imposición de veto de un estado sobre los demás, con independencia de su tamaño, como han demostrado Hungría y Eslovaquia en uno de los paquetes de sanciones a Rusia[5] y en la siempre difícil diplomacia, máxime cuando los actores intervinientes son muchos.
Además de ello, señala Ten Broeke, analista neerlandés especializado en seguridad europea, que las decisiones en este ámbito deben ser más fluidas y eficaces[6] ya que una decisión tardía se muestra ineficaz al no cumplir con el objetivo previsto. Esto se ha visto en la respuesta tardía de la UE ante las incursiones en el espacio aéreo de varios miembros, que se produjeron en los meses de septiembre y octubre de 2025 y el Plan de acción para reforzar la seguridad frente a drones y acelerar el desarrollo del sector UAS es de febrero de 2026.
Estas y otras amenazas que surgen o pueden surgir, nos hablan de una situación internacional copada de incertidumbre, en la que las decisiones deben ser rápidas, ágiles y únicas, para mostrar unidad, eficacia y coherencia a los aliados y a los rivales estratégicos.
Por ello, reducir el peso de la unanimidad es una obligación para la política de defensa de la UE ya que de mantener el sistema actual los estados rivales, como la Federación de Rusia, podrán atacar al bloque y sabrán que la respuesta no será ágil ni rápida ya que requerirá de una negociación a 27.
Pese a este bloqueo estructural, la UE ha intentado avanzar en sus capacidades y en reforzar su seguridad, aunque sin abordar el problema de fondo: la unanimidad.
Avances en la defensa sin cambio institucional.
Las tensiones en diferentes frentes del globo, como Venezuela, Ucrania y recientemente Irán, han hecho que la UE tenga que avanzar en su seguridad y defensa. Este movimiento del bloque se ha llevado a cabo con medidas como el Libro Blanco de la Defensa Europea, que incluye el plan ReArm Europe[7], o el aumento del presupuesto de la UE que ha visto un aumento de 400 millones de euros en seguridad[8].
Se ha producido otro avance en este ámbito con el denominado el reciente Plan de acción para reforzar la seguridad frente a drones y acelerar el desarrollo del sector UAS aprobado el pasado día 11 de febrero de 2026. No obstante, se trata de otra situación en la que se ha reseñado la lentitud y poca agilidad del bloque comunitario pues esta necesidad se plasmó en el punto 17 de las Conclusiones del Consejo Europeo de 23 de octubre de 2025[9]. Todo esto sigue mostrando que sin una importante y profunda reforma institucional, la UE continuará siendo lenta, vulnerable e ineficaz.
Conclusión: romper el veto para avanzar.
El objetivo final de la política de defensa no parece estar sobre la mesa de los líderes europeos, ya que el Libro Blanco de la Defensa Europea[10] ha señalado que los Estados Miembros conservarán siempre la responsabilidad de sus propias tropas. Ante esta disyuntiva en la que el ejército común parece descartado es necesario avanzar en la creación de una política defensiva verdaderamente común y eso solo será posible si se reduce el peso de la unanimidad y la voluntad política de los Estados miembros está en aumentar las competencias de las instituciones.
De lo contrario, la UE se verá ralentizada en las decisiones de la defensa y será una marioneta en manos de otras potencias mundiales, quedando sin capacidad de respuesta autónoma, y, ¿es esta la posición que merece y quiere la UE?
Por lo tanto, ante la incertidumbre del mundo actual, la UE debe buscar la unidad, agilidad, rapidez y fiabilidad en la toma de decisiones, y esto solo pasa por reducir el peso de la unanimidad en la política común de seguridad y defensa. La defensa europea está atrapada en su propio diseño institucional. Y mientras se negocia el consenso, las amenazas no esperan.
[1]«La consolidación de la PESC. ¿Una diplomacia y defensa común»; Priego Moreno, A. https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=7271601
[2]Versión consolidada: https://eur-lex.europa.eu/resource.html?uri=cellar:2bf140bf-a3f8-4ab2-b506-fd71826e6da6.0005.02/DOC_1&format=PDF
[3] “El espíritu federalista europeo de los años 50: la construcción de la Comunidad Europea de Defensa (1950-1954)”; GUINEA BONILLO, J.; https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=8101076
[4] Revisión del Tratado de Bruselas mediante los Acuerdos de París de 1954: https://www.dipublico.org/121078/tratado-de-colaboracion-en-materia-economica-social-y-cultural-y-de-legitima-defensa-colectiva-firmado-en-bruselas-el-17-de-marzo-de-1948-y-enmendado-por-el-protocolo-que-modifica-y-completa-el-trat/
[5] Euronews, LIBOREIRO, J.: https://es.euronews.com/my-europe/2025/10/20/la-ue-presiona-a-fico
[6] “Ya es hora de Europa piense y actúe como una superpotencia”; TEN BOREKE, H.: https://www.realinstitutoelcano.org/analisis/ya-es-hora-de-que-europa-piense-y-actue-como-una-superpotencia/
[7] Se pretenden movilizar 800000 millones de euros por parte de los Estados miembros.
[8] “La UE aprueba un presupuesto más orientado en la seguridad”; Noticias DW; https://www.dw.com/es/la-ue-aprueba-un-presupuesto-para-2026-m%C3%A1s-orientado-en-la-seguridad/a-74757109.
[9] “Conclusiones Consejo Europeo 23 de octubre de 2025”, https://www.consilium.europa.eu/media/ydjl4mdx/20251023-european-council-conclusions-es.pdf
[10] Libro blanco de la Defensa Europea, https://s2.ppllstatics.com/lasprovincias/www/multimedia/2025/03/26/libro-blanco-defensa.en.es.pdf
