
La situación de colapso de la ciudad autónoma de Ceuta no puede ni debe circunscribirse a una crisis migratoria orquestada exclusivamente por redes de trata de seres humanos. El hecho de que más de 60.000 personas hayan entrado concertadamente en la ciudad difícilmente puede explicarse sin algún grado de participación de las autoridades de Rabat, ya sea por permisividad, inacción, colaboración u organización.
Por lo tanto, este episodio es algo más que una crisis migratoria, y encaja perfectamente en las dinámicas de seguridad híbrida, donde actores estatales y no estatales utilizan herramientas no convencionales para generar influencia, tensionar capacidades estatales o forzar posiciones diplomáticas. Con este marco, la intención es aportar claves para entender la situación ocurrida.
1.- La reclamación soberana de Marruecos sobre Ceuta y Melilla.
Desde su independencia en 1956, Marruecos ha reclamado la incorporación de Ceuta y Melilla, señalándolas como vestigios del colonialismo europeo y justificándolo en la proximidad territorial de ambas ciudades al territorio marroquí.
De hecho, Rabat solicitó en 1975 que fueran incluidas como territorios pendientes de descolonización, petición rechazada España y no aceptada por la ONU. Por ello, Ceuta y Melilla no figuran entre de los territorios no autónomos pendientes de descolonización. A ello hay se suma su condición de plazas de soberanía española desde 1497 en el caso de Melilla y en 1668 en el caso de Ceuta.
2.- La cuestión del Sáhara occidental.
El Sáhara Occidental es uno de los elementos más determinantes para entender las relaciones entre España y sus vecinos del norte de África, Argelia y Marruecos. Se trata de un territorio no autónomo pendiente de descolonización cuya solución debe contemplar —según la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad de la ONU—la libre determinación del pueblo saharaui.
España, potencia administradora del Sáhara occidental de iure, históricamente mantuvo una posición de equidistancia entre las posiciones de Argel y Rabat. Aludía al cumplimiento de las resoluciones de la ONU y a la necesidad de realizar un referéndum en el que se oyera la voz del pueblo saharaui. Evitaba así decantarse por el plan de autonomía marroquí y el de independencia plena defendido por el Frente Polisario y Argelia.
El 18 de marzo de 2022 el presidente español envió una misiva al rey Mohamed VI en la reconociendo la propuesta marroquí como “la más seria, creíble y realista”, lo que supuso un cambio histórico en la posición española. Este cambio debe entenderse en el contexto de la crisis diplomática entre Rabat y Madrid a consecuencia de la acogida de Brahim Gali en 2021 y del fortalecimiento de la posición internacional de Marruecos tras el reconocimiento estadounidense de su soberanía sobre el Sáhara.
3.- Crisis entre Madrid, Rabat y Argel.
La triangulación diplomática entre España, Marruecos y Argelia es esencial para comprender las dinámicas de poder y las tensiones recurrentes en el Mediterráneo occidental. Rabat y Argel mantienen una relación marcada por la rivalidad estructural. En el centro de este enfrentamiento se encuentra la cuestión del Sáhara Occidental.
Además de ello se encuentra el alineamiento internacional: Marruecos es aliado estratégico de Estados Unidos, mientras que Argelia mantiene vínculos con Rusia. El enfrentamiento argelino con Israel a causa del conflicto palestino y la cooperación marroquí con Tel Aviv muestran otra capa de divergencia entre ambos.
Las tensiones han derivado en episodios diplomáticos graves: cierre de fronteras en 1994, ruptura de relaciones diplomáticas en 2021, llegando Rabat a rechazar la ayuda humanitaria ofrecida por Argelia tras los terremotos sufridos en el año 2023. El trasfondo es una lucha por la hegemonía regional en el norte de África y el Mediterráneo occidental.
España queda situada en una posición delicada en medio de las tensiones de esta relación bilateral. Argelia es clave por el gas canalizado a través del MEDGAZ y del suministro de GNL a España y a la UE, además de su papel en el control de la inmigración y la lucha antiterrorista. Por su parte, Rabat es esencial en la cooperación policial y antiterrorista, el control de los flujos migratorios y las relaciones comerciales: España es el principal socio comercial de Marruecos y el tercer cliente extracomunitario de España[1].
Además de estas cuestiones de relevancia no podemos olvidar el Sáhara Occidental como pieza vital en el equilibrio diplomático español. De ahí que la acogida de Brahim Gali generara una crisis con Rabat y el cambio de postura sobre el Sáhara lo hiciera con Argel. Relaciones con Argelia que en estas últimas semanas el Gobierno español ha intentado normalizar.
4.- La inmigración irregular como instrumento de presión.
Es evidente la relevancia e importancia para la seguridad nacional de cualquier Estado que tiene el control de los flujos migratorios. España reconoce los flujos migratorios irregulares como una amenaza a su Seguridad Nacional en su Estrategia de Seguridad Nacional[2]. La posición geoestratégica de España hace que esté especialmente expuesta a este fenómeno. Además, la diferencia de calidad de vida percibida a uno y otro lado de la frontera hace que sea una frontera tensionada, especialmente la de Ceuta y Melilla.
En los últimos años, diversos gobiernos han utilizado la migración irregular y el control de las fronteras como herramienta de presión para forzar negociaciones o modificar posiciones diplomáticas:
-Bielorrusia con Polonia y la UE tras la invasión rusa de Ucrania.
-Turquía con la UE para renegociar acuerdos económicos.
-Marruecos con España en 2021 tras el episodio Brahim Gali.
La inmigración se convierte en un vector geopolítico, donde la dimensión humanitaria queda subordinada a la capacidad de influencia y la generación de presión. Por ello, el control fronterizo, la gestión de recursos humanos y materiales y la firmeza en la aplicación de la normativa de extranjería, sin olvidar la derivada humanitaria, deben situarse en el centro de la seguridad nacional ante amenazas híbridas de esta naturaleza.
5.- La importancia del MEDGAZ.
El MEDGAZ es el gasoducto que une Argelia —desde Beni Saf— con España —hasta El Perdigal en Almería— y por el que circula el gas natural procedente de Argel hacia Madrid y el resto de Europa. Argelia es el segundo suministrador de gas natural de España, aportando alrededor del 29% del total[3] adquirido por Madrid.
La relevancia de esta infraestructura y su origen se entiende mejor si se tiene en cuenta que el gasoducto Magreb-Europa (GME), que atraviesa Marruecos antes de llegar a España, fue cerrado en 2021 por Argelia como consecuencia de la crisis diplomática derivada del caso Brahim Gali.
Los efectos que tuvo esta decisión, claramente política por parte de Argel, son esenciales para entender la importancia de esta infraestructura en la relación energética entre los tres actores:
-Marruecos perdió el acceso al gas natural argelino, lo que incrementó su vulnerabilidad y su necesidad de acudir a otros mercados para su suministro.
-España aumentó su dependencia del MEDGAZ y del GNL, reforzando la posición de Argelia como proveedor estratégico.
-Evidenció como las tensiones diplomáticas pueden traducirse en presión energética.
Desde el cierre del GME, el MEDGAZ es la principal vía de entrada de gas argelino a España, lo que coloca a Argelia con una capacidad de influencia estructural sobre Madrid.
A su vez, el GME ha pasado a funcionar en sentido inverso: España exporta gas hacia Marruecos con certificado de procedencia para garantizar que no es argelino. Este cambio ha incrementado la relevancia de EEUU como proveedor energético tanto para España como para Marruecos, reforzando su papel en el equilibrio regional.
6.- El Estrecho de Gibraltar como chokepoint vital.
El estrecho de Gibraltar es uno de los chokepoints marítimos más relevantes del mundo por su situación geoestratégica y por su papel en el tránsito marítimo global. Constituye la puerta de acceso entre el Mediterráneo occidental y el Atlántico, y es clave en la conexión entre el Mar Rojo y el Atlántico a través del canal de Suez. Se trata, por tanto, de un paso sin alternativas, con una anchura de apenas 14,4 km en su punto más angosto, entre Tarifa y Marruecos.
Ceuta es la puerta oriental de este chokepoint, lo que otorga a España una posición especial: es el único país con presencia en ambas orillas del Estrecho. Esta circunstancia confiere a la ciudad una relevancia estratégica que trasciende su dimensión local.
La importancia del Estrecho radica en el volumen de tránsito marítimo que soporta. Por él circula aproximadamente el 10% del comercio marítimo mundial, lo que lo convierte en un punto crítico para las cadenas globales de suministro. Además, es una ruta esencial para el abastecimiento energético de la UE: por el Estrecho pasa alrededor del 20% de la capacidad de refinación europea[4], de modo que una interrupción prolongada tendría efectos inmediatos sobre los precios del petróleo y la estabilidad energética europea.
En un contexto marcado por las tensiones de Oriente Medio y la creciente competencia geoeconómica global, el control y la estabilidad del Estrecho de Gibraltar adquieren una importancia vital para la economía mundial. De ahí la relevancia estratégica de Ceuta como puerta oriental de este enclave, y la necesidad de interpretar cualquier episodio de presión en la ciudad dentro de esta lógica estructural.
7.- Apoyos internacionales.
Las decisiones de cada actor en la esfera internacional están condicionadas por las alianzas y apoyos de los que dispone. Esta es una de las derivadas esenciales para entender la dimensión estratégica de la crisis de y las posiciones relativas de España y Marruecos en el tablero internacional.
España es miembro de la UE y de la OTAN, y mantiene una relación importante con EEUU en cuanto a seguridad, defensa y relaciones comerciales. Sin embargo, la relación bilateral con Washington atraviesa un momento de tensión debido a los desencuentros sobre el gasto en defensa y a las posiciones españolas en torno a la guerra contra Irán. A ello se suma el deterioro diplomático de las relaciones con Israel —aliado histórico norteamericano—, a raíz de la guerra en Gaza. En el aspecto económico, España ha intensificado su relación comercial con China: el volumen total del comercio bilateral —importaciones más exportaciones— es ya superior al que tiene con EEUU[5]. Este giro de la política comercial de Madrid introduce una nueva variable en la percepción estratégica de Washington sobre Madrid.
Marruecos, por su parte, es miembro de la Unión Africana y la Unión del Magreb Árabe —aunque esta última se encuentra paralizada por las tensiones con Argelia— y mantiene una relación privilegiada y de importancia estratégica con EEUU. Israel se ha convertido en un aliado relevante en materia de seguridad e inteligencia, especialmente tras la firma de los Acuerdos de Abraham, que reforzaron la cooperación entre Rabat y Tel Aviv con la mediación de Washington. En el ámbito europeo, España y Francia son socios comerciales clave para Marruecos. No obstante, las tensiones diplomáticas entre Madrid y Washington e Israel han contribuido a que Marruecos se consolide como socio preferente de ambos en el norte de África y el Mediterráneo occidental.
En esta coyuntura, la crisis de Ceuta se produce en un entorno internacional donde Marruecos cuenta con el apoyo directo y amplio de EEUU e Israel, mientras España ha virado en lo comercial y diplomático hacia China. Este reequilibrio de alianzas condiciona la lectura estratégica del episodio y aumenta su resonancia geopolítica.
8.- La desunión en la Unión Europea.
Ceuta y Melilla son fronteras terrestres exteriores de la UE con África. Aunque ambas ciudades presentan un régimen especial en cuanto a la aplicación del acervo Schengen que traslada los controles en la salida hacia la Península, su estabilidad y la gestión fronteriza tienen influencia sobre la seguridad interior de los Veintisiete y los miembros de Schengen y afecta a la arquitectura de control migratorio del bloque.
La crisis de Ceuta ha vuelto a evidenciar la falta de cohesión entre los Estados miembros en cuestiones de seguridad nacional que, aun siendo competencia nacional, tienen implicaciones claras para la seguridad del bloque. Encabezados por Italia y Dinamarca, 22 estados miembros han solicitado una videoconferencia de urgencia entre los ministros de Interior para abordar la situación y buscar “una respuesta europea coordinada”[6] que impida nuevos intentos de vulnerar la integridad territorial de un país europeo.
Paralelamente, Italia, Dinamarca y Finlandia plantearon la exclusión o suspensión temporal del espacio Schengen con España debido al caos migratorio, a la gestión de la crisis y a la política migratoria española. Una postura que ha tensado las relaciones diplomáticas entre Madrid y varias capitales europeas. España llegó a llamar a consultas al embajador italiano, y el presidente español remitió una carta a los líderes europeos calificando la propuesta de expulsar a España de Schengen como “egoísta, polarizadora e injustificada”[7].
En un contexto en el que un Estado sufre un ataque híbrido que afecta a la frontera exterior de la UE, cabría esperar una respuesta unitaria, coordinada y con capacidad de reacción y actuación conjunta. Sin embargo, la crisis ha mostrado como los intereses nacionales vuelven a prevalecer sobre la acción conjunta, enviando una señal preocupante a quienes buscan explotar las vulnerabilidades europeas.
9.- Amenazas híbridas y ataques en la zona gris.
El episodio de Ceuta no puede explicarse únicamente desde la dimensión migratoria ni desde la perspectiva humanitaria. Se enmarca en lo que denominamos un ataque en la zona gris: una acción hostil, ejecutada por actores estatales o no estatales, situada por debajo del umbral del conflicto armado, difícilmente atribuible de manera concluyente a ningún actor concreto y que utiliza todos los instrumentos de poder de un estado. Su característica principal es la ambigüedad, tanto en su atribución[8] como en su respuesta, que debe ser proporcionada y calibrada para evitar una escalada no deseada.
En este espacio de ambigüedad es donde se explotan las denominadas amenazas híbridas: actividades perjudiciales coordinadas, que se planifican y llevan a cabo con objetivos malintencionados con la finalidad de perjudicar a un Estado y en las que se combinan diversos medios[9] —campañas de desinformación, ciberataques o instrumentalización de los flujos migratorios— en las que no se duda en la utilización de civiles para lograr sus objetivos.
La crisis migratoria registrada en Ceuta —más de 60.000 personas según diversas estimaciones— encaja plenamente en esta lógica de la zona gris. Difícilmente podría haberse producido sin algún grado de anuencia de Marruecos; generó un conflicto interno inmediato; tensionó las capacidades institucionales y empleó medios no convencionales mediante la utilización de civiles como herramienta de presión. Todo apunta a una acción orientada a reforzar posiciones estratégicas en un entorno de juego de suma cero, donde Rabat busca maximizar su influencia en el Mediterráneo occidental.
Conclusiones.
La crisis de Ceuta no puede entenderse únicamente como un episodio migratorio, sino como un fenómeno más amplio que se inserta en las dinámicas de la guerra híbrida y la zona gris, en un entorno geopolítico marcado por rivalidades regionales y tensiones históricas recurrentes.
El episodio ha revelado la vulnerabilidad estructural de las fronteras españolas y, por extensión, de la UE, poniendo nuevamente de manifiesto cómo los intereses nacionales vuelven a anteponerse a las acciones conjuntas dentro del bloque comunitario También ha evidenciado la dependencia en la regulación y gestión de los flujos migratorios, ámbito en que la coordinación europea sigue siendo limitada.
La acción, encuadrada en la zona gris, ha subrayado la importancia geoestratégica de Ceuta como acceso oriental al Estrecho de Gibraltar, uno de los chokepoints más relevantes del mundo. Asimismo, ha mostrado la complejidad de las relaciones entre España y sus vecinos del norte de África, en las que tiene que conjugar sus dependencias energéticas con Argelia y sus necesidades de cooperación en seguridad con Marruecos.
Pero esta crisis presenta una derivada vinculada al momento internacional en que se produce: un escenario marcado por la competencia geoestratégica entre Estados Unidos y China que condiciona la política exterior de numerosos actores. Washington observa con recelo el acercamiento económico de España entre Madrid y Pekín, y considera el Estrecho de Gibraltar un espacio crítico cuya estabilidad debe quedar garantizada a través de aliados fiables: el Reino Unido desde Gibraltar y Marruecos desde el norte de África. En este contexto, la posición estadounidense ha sido más cercana a Rabay que a Madrid.
España se encuentra en una posición delicada: debe mantener relaciones diplomáticas y comerciales equilibradas con Argel y Rabat, sin tensionar ninguno de los dos vínculos, mientras ocupa un punto vital para las rutas marítimas globales que puede convertirla en un actor vulnerable.
La crisis de Ceuta es un recordatorio de como los flujos migratorios irregulares pueden ser utilizados como vectores geopolíticos para ejercer presión mediante acciones en la zona gris, y de cómo garantizar la seguridad fronteriza y la capacidad de respuesta ante estas acciones es esencial para la seguridad nacional y la credibilidad en el ámbito internacional tanto de España como del conjunto de la UE.
[1] “Marruecos se convierte en el principal socio comercial africano de España con un intercambio de 22700 millones de euros”; A. FAOUZI; https://www.moroccoworldnews.com/2025/03/185428/morocco-becomes-spains-top-african-trade-partner-with-e22-7-billion-exchange/
[2] “Estrategia de Seguridad Nacional”; https://www.dsn.gob.es/sites/default/files/documents/ESN2021%20Accesible_1.pdf
[3] ¿Cuáles son los principales suministradores de gas a España?; X. VALDÉS VILLAZÓN; https://cadenaser.com/nacional/2026/03/27/cuales-son-los-principales-suministradores-de-gas-a-espana-cadena-ser/
[4] “Estrecho de Gibraltar: Puerta de entrada al Mediterráneo y punto estratégico para el comercio entre Europa y Asia. Guía”; BALLAST MARKETS; https://content.ballastmarkets.com/chokepoints/strait-of-gibraltar/
[5] “La competición comercial entre China y Estados Unidos”; C. HERNANDO; https://elordenmundial.com/mapas-y-graficos/competicion-comercial-china-estados-unidos/
[6] “22 países liderados por Italia y Dinamarca cuestionan la política migratoria de España y reclaman que la UE coja el timón”; C. FRESNEDA; https://www.elmundo.es/internacional/2026/08/01/6a6dcbd7e9cf4a5d338b4585.html
[7] “Madrid responde a las peticiones de excluir a España del espacio Schengen tras los sucesos de Ceuta”; 1NEWS; https://1news.az/en/news/20260801184016984-Madrid-responds-to-calls-to-exclude-Spain-from-Schengen-after-events-in-Ceuta
[8] “ESFAS. La guerra en la sombra: eficacia del poder militar en la zona gris”; J. VEA REMACHO; https://www.defensa.gob.es/ceseden/-/esfas/guerra-sombra-eficacia-poder-militar-zona-gris
[9] “Amenazas híbridas”; CONSEJO EUROPEO; https://www.consilium.europa.eu/es/policies/hybrid-threats/#what
