¿Qué es el de-risking?
El de‑risking o reducción del riesgo se ha convertido en una de las estrategias centrales de la política económica contemporánea. No busca romper lazos ni aislarse, sino gestionar las dependencias que pueden comprometer la autonomía y la seguridad de los Estados.
Tras los shocks recientes —pandemia, guerra y tensiones geopolíticas—, la fragilidad de las cadenas globales de suministro ha quedado expuesta.
El de‑risking propone una nueva lógica: mantener la interdependencia, pero gestionarla con criterio estratégico, reduciendo vulnerabilidades sin renunciar a la cooperación.
Una apuesta por la resiliencia en un entorno internacional más incierto y competitivo.
